Los procesos de separación o divorcio matrimonial conllevan una serie de procedimientos legales para regularizar la situación muchas veces desconocidos por los cónyuges. Pero una cuestión que no escapa a su control es la custodia de los hijos, si los hay, en esta nueva situación que van a afrontar como progenitores, en la que debería primar su bienestar.

Desde un tiempo a esta parte, se han observado cambios en el modelo tradicional de familia, propiciado entre otras cosas por el aumento de mujeres que se incorporan a la vida laboral, lo que les ha proporcionado mayor autonomía e independencia. Puede que ésta, entre otras, sea una de la razones que hayan hecho que cada vez más se opte por la custodia compartida en los procesos de divorcio, que en el caso de España ya alcanzan el 30 %.

 

 Pero, ¿qué es la Custodia Compartida?

 

Desde el punto de vista legal, la Custodia Compartida es un régimen que atribuye la guardia y custodia de los hijos menores a ambos progenitores en igualdad de condiciones. De hecho, el Código Civil, en varios puntos de su artículo 92 regula su procedimiento.

Aunque, como indicábamos anteriormente, es la opción con mayor aceptación en los últimos tiempos, en ella deberá primar el interés del menor o menores, su grado de afecto con cada uno de los progenitores o la responsabilidad de estos últimos con sus hijos, ya que de ser negativos estos condicionantes puede que señalen como idóneas otras opciones de custodia.

En cualquier caso, ya sea de mutuo acuerdo entre los progenitores o por decisión judicial, junto a los trámites de divorcio o separación, se incluirá un Plan de Parentalidad, que avale cómo se desarrollará esa Custodia Compartida. Contempla decisiones referentes a la educación, salud, períodos de convivencia con uno y otro progenitor, gastos del menor, relación con los hermanos, así como el establecimiento de un hogar estable con ambos progenitores.

No obstante, como mínimo, es necesario cumplir con estos aspectos para su tramitación:

  • Que haya sido solicitada al menos por uno de los progenitores.
  • Su solicitud debe estar fundada en el interés del menor. De hecho, en procesos contenciosos, el Juez puede dar audiencia al menor si este tiene al menos 12 años.
  • En algunos casos, se puede determinar la necesidad de un informe pericial psicosocial que elaborarán un trabajador social y un psicólogo con el fin de que determinen que la Custodia Compartida es el régimen más adecuado.
  • Que haya buena relación entre los progenitores o que ésta no perjudique a los menores.

 

En este sentido, volviendo al citado al artículo 92 del Código Civil, este cita expresamente que:

 

No procederá la guarda conjunta cuando cualquiera de los padres esté incurso en un proceso penal iniciado por atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o la libertad e indemnidad sexual del otro cónyuge o de los hijos que convivan con ambos. Tampoco procederá cuando el Juez  advierta, de las alegaciones de las partes y las pruebas practicadas, la existencia de indicios fundados de violencia doméstica”.
(Fuente: Código Civil. Art. 92.7)

 

Por todo ello, en procesos de este tipo, os aconsejamos la ayuda de nuestros profesionales que os asesorarán y orientarán hacia la mejor opción. Déjanos tu consulta y nos pondremos en contacto contigo sin compromiso.