En la actualidad hay muchas opciones a la hora de comprar una propiedad, un inmueble. Si bien es verdad que el préstamo hipotecario es hasta el momento la forma más popular de hacerlo, en los últimos tiempos hay otra fórmula que está ganando terreno a la tradicional hipoteca. Hablamos del leasing inmobiliario.

Por decirlo de forma sencilla, un leasing inmobiliario no es más que una forma de financiar un inmueble para negocios y particular sin tener que firmar un préstamo hipotecario. No se trata de un alquiler, a pesar de que el leasing requiere el pago mensual de una cantidad de dinero acordada entre ambas partes. Tampoco es una opción de compra, aunque sí puede realizarse un leasing con opción a compra tras varios años. 

Entonces, ¿qué hay que saber del leasing inmobiliario?

Algo importante a saber es que con esta fórmula es que el contrato de leasing una propiedad se cede al arrendatario a cambio del pago mensual durante un tiempo determinado. Cuando el contrato acaba, el cliente decidirá si compra o no el inmueble. Si la decisión es comprarlo, es posible que las mensualidades se descuenten del precio total de la propiedad. Esto se contemplará en el contrato en cuestión. 

Hay que saber que el inmueble permanece a nombre de su propietario, no del cliente, si no ejerce el derecho de compra. 

¿Qué ventajas tiene el leasing inmobiliario?

Esta modalidad de financiación presenta varias ventajas frente a otros métodos, como la hipoteca tradicional. 

Según los expertos, la principal ventaja del leasing inmobiliario es la financiación. Así, el cliente puede disfrutar del inmueble y, si no tiene la cantidad requerida para comprarlo en primera instancia, en caso de que pueda ejercer finalmente el derecho a compra, tendrá que pagar menos para hacerse con él. 

Un segundo beneficio de esta forma de financiar un inmueble es que con el leasing es posible acceder a beneficios fiscales, como por ejemplo, que en algunos impuestos del proceso de compraventa hay que pagar menos. Un ejemplo de esto es en las segundas transmisiones en el caso de que no exista ningún tipo de vinculo directo entre las tres partes implicadas en el proceso (vendedor, arrendador y arrendatario).

En esta misma línea, también es una ventaja el hecho de que al realizar el pago en cantidades mensuales, el abono del IVA también se “aplaza o financia”. Lo pagamos poco a poco, mientras que en el caso de comprar el inmueble tendríamos que pagar la totalidad del Impuesto sobre el Valor Adquirido. 

Pero existen más ventajas aún en el leasing inmobiliario. Otra es, sin ir más lejos, que esta forma de financiar es perfectamente válido para utilizar junto a otras bonificaciones tales como los ICO. 

Además, por lo general, estos contratos suelen tener una duración de diez años como mínimo. 

Como ves, el leasing inmobiliario es una forma muy ventajosa de tener tu inmueble con unas condiciones francamente cómodas y asequibles. No obstante, si después de leer este artículo te queda alguna duda, ven a vernos y te la responderemos encantados.