El reparto de una herencia puede ser algo que genere mucha tensión, al margen de las implicaciones sentimentales que tenga ese momento. Pero, sin lugar a dudas, cómo se reparte una herencia puede ser algo que afecte negativamente a las personas implicadas. Desde Sky Solutions te recomendamos que, en caso de que tengas alguna duda, contactes con profesionales.

En este sentido encontramos tres posibles escenarios.

Reparto de una herencia con testamento

El reparto se hace mediante tercios: la legítima, la mejora y el de libre disposición. A quién legar estas partes lo dicta el Código Civil, y el testamento ayuda a que se distribuyan.

El tercio legítimo se reparte entre los herederos legítimos (cónyuge e hijos), y se repartirá entre ellos a partes iguales. Lo único que hace el Testamento es decir quién se queda qué. Es posible que un padre desherede a un hijo, pero este puede reclamar su parte si cree que no hay motivos legítimos.

La mejora se usa para dar a un heredero más que a otro legalmente. En caso de que haya cónyuge, directamente este tercio irá para él o ella.

Por otro lado, el tercio de libre disposición se puede dar a quien el testamentario quiera, teniendo en cuenta que si quien lo recibe no es familia deberá pagar más impuestos por esta parte que un familiar.

Reparto sin testamento

En los casos en los que no hay testamento, el Estado reparte la herencia de acuerdo a lo que hemos señalado anteriormente, a excepción del tercio de libre disposición. Así, se disponen cuatro grupos que irán heredando en este orden:

  1. Hijos y nietos si el padre fallece
  2. Padres y abuelos. Los abuelos heredan solo si los padres fallecen
  3. Cónyuge. Solo hereda si no hay nadie que pertenezca a los dos grupos anteriores.
  4. Hermanos y sobrinos.

Todo esto puede ser un poco confuso, por lo que la mejor opción es pedir asesoría a expertos. Estamos a tu disposición. Llámanos cuando quieras.